Luego de más de 100 días, el Gobierno levantó este miércoles el veto a las exportaciones de carne de res, como resultado de un acuerdo con el sector ganadero que busca asegurar el abastecimiento del mercado interno y establece un nuevo cupo para los envíos al exterior.
El ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Yamil Flores Lazo, comunicó la decisión en una conferencia conjunta con la dirigencia de la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol). “Se reanudan las exportaciones de carne”, dijo la autoridad.
El nuevo cupo de exportación se fijó en 44.000 toneladas, lo que supone un incremento del 25,7% respecto a las 35.000 toneladas anteriores. Esta cifra se basa en un superávit productivo superior a las 55.000 toneladas, de una producción anual de 351.231 toneladas en el país, según los datos que facilitó el Gobierno.
“Hemos tomado esta decisión porque Bolivia cuenta con una producción suficiente de carne para el abastecimiento del consumo interno”, agregó Flores. Remarcó también que “la carne no es un privilegio”, sino que “forma parte de una canasta básica y, como tal, debe estar al alcance de todos y de todas las bolivianas”.
El Ministro, en ese marco, también comprometió la priorización del suministro de combustible para el sector agropecuario.
