En las horas previas a la celebración del 216 aniversario del Primer Grito Libertario de América Latina, acaecido el 25 de mayo de 1809, este sábado, en el acto de encendido del ‘Fuego de Mayo’ en la histórica Campana de la Libertad de la Basílica de San Francisco, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, pidió en su discurso que esta llama “sirva para iluminar la nueva justicia y dejar atrás las impurezas que tanto daño le hicieron al pueblo boliviano con aquella justicia que no estaba comprometida”.
Con la presencia del cuerpo diplomático europeo y latinoamericano acreditado en Bolivia, autoridades judiciales, políticas e invitados especiales, Saucedo hizo énfasis en la importancia que tuvo el fuego para los grandes pensadores y filósofos de la Antigüedad y en cómo los alquimistas lo utilizaban para separar las purezas de las impurezas.
“Hoy en día, somos testigos de que hace más de 200 años se encendió ese fuego, justamente para quemar aquella forma en la que se venía tratando al pueblo. Se encendió una luz de esperanza, una luz patriótica, una luz que hoy en día la reafirmamos con nuestro compromiso con el pueblo”, puntualizó.
La autoridad expresó su deseo de que este fuego que se enciende en la Campana de la Libertad comprometa a los bolivianos a seguir caminando por esa luz que desde la capital del país se va a expandir a toda Bolivia.
