Mientras la molestia en el transporte crece por la escasez de combustibles, la estatal YPFB aseguró este miércoles que despacha los volúmenes normales, aunque admitió problemas en algunos departamentos y culpó a los cisterneros de especular en busca de un incremento de fletes, lo que fue rechazado por el sector.
El martes, en Santa Cruz, dueños de cisternas anunciaron que dejarán de transportar combustible desde el exterior si el Gobierno no aumenta el pago por este servicio o les cancela un porcentaje en dólares, lo que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) rechazó al recordar que hay un contrato vigente.
Inicialmente la estatal petrolera convocó a una única reunión el martes, en La Paz, pero tras el rechazo del sector, volvió a citar a un encuentro el próximo sábado en la sede de Gobierno, con las empresas del occidente, y el martes, con las empresas de sur y oriente “para lograr tener una coordinación y evitar que la afectación se presente en las estaciones de servicio o en el consumidor final porque la demanda está tendiendo a subir debido a estos factores”, informó este miércoles, en una conferencia de prensa en Santa Cruz, el gerente general de YPFB Logística, Joel Callaú.
