Durante el 2024, el país recibió 476 millones de dólares en créditos, pero pagó por concepto de deuda externa $us 1.500 millones, informó el ministro de Economía, Marcelo Montenegro.
La autoridad agregó que, además, Bolivia destina cerca de 3.000 millones de dólares anuales a la importación de combustibles, mientras que la exportación de gas solo genera aproximadamente 1.300 millones de dólares.
Esta diferencia de casi 1.700 millones de dólares en el comercio energético, sumada a los altos compromisos de deuda, ha ampliado la brecha en la balanza de pagos y reducido la disponibilidad de divisas.
Bolivia enfrenta un déficit creciente en su balanza de pagos, lo que ha generado una crisis de dólares y mayor presión sobre la economía. En este contexto, el Gobierno ha asegurado una inyección inmediata de hasta 60 $us millones tras la aprobación de un crédito de la CAF por $us 75 millones, según Montenegro.
