El periodista y analista Carlos Valverde, que en febrero de 2016 destapó el caso Zapata, había olvidado que este viernes se cumplían nueve años del referéndum del 21F, que le dijo No a la reelección de Evo Morales. Fue la primera de las derrotas del MAS y de su líder, hasta entonces imbatible.
Ahora la situación del partido oficialista y del exgobernante es muy distinta: el Movimiento Al Socialismo (MAS) está dividido y Morales, pese a las prohibiciones, oficializó su candidatura en las elecciones generales del 17 de agosto con el Frente Para la Victoria (FPV), ya que el ala afín al presidente Luis Arce se ha quedado con la sigla.
“Son los últimos estertores del difunto: cuando está por morirse ya, sacude o puede hablar lúcidamente y después se acaba. Lo de Evo Morales es sin retorno, Evo Morales es un cadáver político, es un cadáver insepulto políticamente, pero en la elección de agosto nos vamos a dar cuenta recién y él entenderá que se acabó su ciclo”, dice Valverde, en una entrevista concedida a Correo del Sur Radio.
El 21 de febrero de 2016, los bolivianos fueron a las urnas para responder si estaban de acuerdo en reformar el artículo 168 de la Constitución para que presidente y vicepresidente pudieran ser reelectos por dos veces de manera continua. La norma establece que solo pueden ser reelegidos una vez de manera continua.
Contra lo que el MAS esperaba, el No se impuso con el 51,3% de votos, frente al 48,7% del Sí.
Pese a las promesas, Morales no respetó ese resultado y se habilitó como candidato con una polémica sentencia del Tribunal Constitucional, que declaró en 2017 que la reelección indefinida era un derecho humano.
Lo que vino después: la cuarta repostulación del exmandatario en las elecciones de octubre de 2019; las denuncias de fraude y la crisis poselectoral que lo obligaron a renunciar y la actual situación del MAS son, como dice Valverde, otra historia.
“Fue el principio del fin de Evo Morales (...) Después de eso, el presidente Morales en esa época, el expresidente ahora, nunca más ganó una elección (...) Creo que la gente se dio cuenta de que se le podía ganar porque hasta entonces era insuperable. Entonces, estoy seguro que fue un triunfo absolutamente del pueblo boliviano”, comenta el periodista.
Aclara que no se atribuye la victoria, en referencia a la revelación que hizo del caso Zapata.
El 3 de febrero de 2016, Valverde denunció que la empresa china CAMC se había beneficiado con contratos millonarios debido al tráfico de influencias de la novia del presidente, Gabriela Zapata. Siguió un culebrón que tiene ramalazos hasta hoy, pero sin resultados sobre el denunciado tráfico de influencias o las coimas, menos contra Evo Morales.
