Una organización campesina de la Chiquitania cruceña permanece por tercer día consecutivo en vigilia en el frontis del TCP. Exige la reconducción de una sentencia que les despoja de sus tierras, donde ya tienen viviendas, accesos viales y escuela, además de que la justicia otorgó propiedad a colonias menonitas.
Denuncian la vulneración de sus derechos porque tienen una escuela con su respectivo RUDE y una resolución de dotación del INRA que certifica la legalidad de su asentamiento en esas tierras, según indicó la dirigente María Rosa Guzmán.
El dirigente Fermín Choque denunció que nunca fueron notificados como terceros interesados en el trámite de la sentencia que salió en su contra. “Si la Policía pretende desalojarnos vamos a hacer resistencia, porque no nos pueden dejar sin casa, sin un lugar donde trabajar y dejarnos desprotegidos”, advirtió.
Dijo que la sentencia del TCP favorece a 100 familias menonitas con 150.000 hectáreas en contra de 18 comunidades campesinas que producen maíz, sorgo y otros alimentos.
