El expresidente Evo Morales aseguró este miércoles que si el Gobierno lo captura habrá un “levantamiento” contra el Gobierno del presidente Luis Arce por parte de los movimientos indígenas, al tiempo que indicó que las Fuerzas Armadas “se amotinarán”.
Morales está atrincherado desde hace 18 días en el Chapare, su bastión político y sindical, al tiempo que sus seguidores bloquean las principales carreteras en Cochabamba, en defensa del exmandatario ante una posible orden de captura por un caso de trata de personas y estupro y en demanda de que expresidente sea habilitado para las elecciones de 2025.
“Yo tal vez puedo exagerar pero puedo asegurar que hay un levantamiento (de ser capturado), tengo audios que me llegan de militares y policías, los militares me dicen por una parte ‘nos estamos amotinando, no vamos a seguir’, porque están cambiando al mando rápidamente”, enfatizó el exmandatario en una entrevista con la agencia EFE.
En ese sentido, añadió que los bloqueos son el inicio de una “rebelión contra la traición de Lucho (Arce)” y que los sectores indígenas y campesinos ‘evistas’ decidieron bloquear por su cuenta sin que él lo decidiera y a raíz de los problemas económicos del país, como la falta de combustible y el encarecimiento de la canasta básica.
“Ojalá no lo haga, ojalá no haya un muerto en alguna región del país o (sus seguidores) van a tomar los cuarteles”, dijo Morales golpeando la mesa con las dos manos enfáticamente.
También reiteró su denuncia de que lo ocurrido el domingo pasado fue un “intento de asesinarlo”. “Usaron fusiles SA80 en mi contra, son fusiles usados por francotiradores que no tiene la Policía”, afirmó Morales sobre los hechos que se registraron un día después de su cumpleaños número 65.
