El expresidente Evo Morales volvió a negar este martes haber usado armas de fuego durante su escape del supuesto intento de asesinato que denunció el pasado domingo y atribuyó su “yo he disparado”, en la versión que contó en la radio chapareña Kawsachun Coca, al “problema con el castellano” que, como él, tienen los aymaras y quechuas.
“Esa partecita (destacan), mintiendo, tergiversando, (diciendo) que yo he disparado. Nunca dijimos eso. Ahora, yo tengo un problema: los aymaras, quechuas (…) no perfeccionamos el castellano. Esa es nuestra debilidad, y esito tergiversan. Son buenos para tergiversar”, se defendió el exmandatario en una declaración a radio Kawsachun Coca.
El pasado domingo, en su versión del ataque en su contra, Morales afirmó, en un primer momento, que “yo he disparado a la llanta del carro que estaba ahí” y, en un segundo, que “disparamos, picamos y nos ha seguido”.
El lunes, el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, presentó esas declaraciones como la prueba de que Morales estaba armado el día del supuesto atentado y lo acusó de haber disparado contra los efectivos que participaban de un operativo antidrogas, según la versión del Gobierno.
“En su desesperación, manipulan, con racismo y mala fe, mi forma de hablar el castellano. Podemos tener dificultades en el uso de nuestro segundo idioma, pero incluso tergiversando mis palabras y manipulando la dificultad con la que me expresé en un momento de tensión, eso no cambiará los hechos, ni el repudio que despierta el abuso del poder del Estado”, insistió, en ese sentido, este miércoles el expresidente en sus redes sociales.
