El expresidente Evo Morales acusó este martes al Gobierno de movilizar al Ejército a fin de ejecutar “una masacre” contra los movimientos sociales, particularmente indígenas, y lo responsabilizó de “cualquier hecho de sangre” que se produzca en las próximas horas. Desde el Estado Mayor del Pueblo, la organización que aglutina a los sectores leales al expresidente, por su lado, advirtieron con poner en marcha “una fase más conflictiva” y “sin tregua” hasta conseguir “la renuncia” del presidente Luis Arce.
Morales, en sus redes sociales, denunció al país y a la comunidad internacional que el ministro de Defensa, Edmundo Novillo, por instrucción de Arce, ordenó concentrar a francotiradores del Ejército en la Escuela de Sargentos Maximiliano Paredes, en el municipio de Tarata de Cochabamba, y que estos “se encuentran aguardando solo una instrucción para ingresar a enfrentar al pueblo movilizado”.
“Esto se constituye, prácticamente, en el anuncio de una masacre a los movimientos sociales y, particularmente, al movimiento indígena. Cualquier hecho de sangre (que se produzca) será de entera responsabilidad del Gobierno Nacional, (el) de Luis Arce y sus ministros”, dijo el exmandatario.
Desde el denominado Estado Mayor del Pueblo, entretanto, advirtieron que los bloqueos ‘evistas’ seguirán expandiéndose en el país. Humberto Claros, uno de los dirigentes de esa organización, advirtió que se viene “una fase más conflictiva” y “sin tregua”, hasta que “renuncie el presidente Luis Arce Catacora” .
