Es una carta manuscrita, el activista Fernando Hamdan, detenido por el asalto militar armada el pasado 26 de junio en La Paz, se declaró preso político del Gobierno y exigió la devolución de un vehículo y sus pertenencias que fueron secuestrados.
“Son dos meses desde mi secuestro. El 7 de julio en la madrugada un operativo ilegal me convirtió en preso político. Son dos meses que un vehículo no es devuelto, mi placa de comisionado y pertenencias secuestrados. A la fecha se suspenden las audiencias de mis incidentes planteados”, dice en su carta el presidente del Consejo de la Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos Para el Desarrollo de las Américas (Cidhpa) en Bolivia.
“Hoy soy la prueba viviente que Bolivia tiene presos políticos, con casos infundados, dirigidos por el poder del régimen”, agregó.
