El pozo Mayaya Centro-X1, con reservas estimadas de 1,7 Trillones de Pies Cúbicos (TCF, por su sigla en inglés) en el Subandino Norte, se encuentra en un lugar remoto y, por la falta de infraestructura primaria y complementaria su explotación podría demorar entre tres y cinco años, según estimaciones de analistas y del Gobierno.
El lunes, el presidente Luis Arce anunció el hallazgo de un “megacampo” de gas natural ubicado en la provincia Caranavi de La Paz, que ahora podrá captar regalías en su nueva condición de “departamento productor” de hidrocarburos.
Incluso afirmó que una vez desarrollado, el campo producirá hasta 10 millones de metros cúbicos (MMm3) de gas natural y de 500 a 1.000 barriles de petróleo por día. Además, se estima que generará 6.800 millones de dólares en ingresos.
Según el anuncio oficial, la cuenca del Subandino Norte de Bolivia, que abarca el norte de La Paz, parte de Beni y La Paz, podría tener más de 17 TCFs de reservas.
Sin embargo, los especialistas en hidrocarburos tienen sus reparos en cuanto a las estimaciones, pues, según ellos, no se puede establecer el volumen de reservas de un campo con la perforación de un solo pozo.
“Creo que es prematuro hablar de un megayacimiento cuando todavía ni siquiera ha concluido la prueba DST que permita evaluar el potencial del reservorio”, declaró el experto Fernando Rodríguez a Correo del Sur Radio.
El analista Hugo Lafuente coincidió con Rodríguez. “No vamos a decir que es un megacampo, es un descubrimiento importante, empero en el estado en que está, no podemos asegurar que tenga esta cantidad de reservas”, declaró a Unitel,
En este sentido, el analista considero que hay una posición un tanto adelantada por parte del Gobierno, considerando que un megacampo podría ser como Margarita, que tenía 13 TCFs, pero este nuevo anuncio o descubrimiento se acerca apenas al 10%.
El analista en energía e hidrocarburos Francesco Zaratti opinió en el mismo sentido. “No es correcto estimar (y menos confirmar) las reservas de un yacimiento sobre la base de un solo pozo exploratorio perforado. Habrá que esperar la perforación de otros dos o tres pozos en ese campo para delimitar su magnitud antes de empezar a distribuir sus ganancias”, dijo a Brújula Digital.
LUGAR REMOTO
El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, se refirió a la complejidad de la explotación del campo Mayaya porque su ubicación geográfica remota y alejada de cualquier gasoducto o carreteras existentes.
“Se necesitan tres o cuatro años para perforar los dos o tres pozos adicionales requeridos para confirmar si el volumen del campo es suficiente como para ser comercializable. Y luego, otros dos o tres para terminar de construir un gasoducto que conecte con alguno ya existente o un camino para uso de los camiones si es que se confirmara más producción de petróleo que de gas”, expresó Ríos.
Para invertir en tres pozos más, YPFB necesita unos 150 millones de dólares adicionales, dijo Ríos, pero agregó que es posible que algún inversionista privado se anime a asociarse si es que se logra prever que el campo tendrá un volumen suficiente
