El gobierno de Javier Milei declaró como “falsa la denuncia de golpe de Estado” en Bolivia, lo que provocó la inmediata reacción de la administración de Luis Arce que rechazó “enérgicamente” el comunicado calificando de “inamistosas y temerarias declaraciones”. A este repudio también se sumaron los gobiernos socialistas de Cuba y Venezuela, mientras que Estados Unidos señaló que “toma nota” sobre las afirmaciones del expresidente Evo Morales.
En un comunicado publicado la noche del domingo, el gobierno argentino acusó a la administración de Luis Arce de hacer una “falsa denuncia de golpe de Estado” y de mantener a “más de 200 presos políticos”, incluyendo a la expresidenta Jeanine Áñez y al gobernador Luis Fernando Camacho.
En respuesta, la Cancillería lamentó que “intereses políticos internos y externos, que ya participaron activamente en el 2019 en la ruptura del orden constitucional, incluso a través del envío de municiones, una vez más intenten amenazar la estabilidad y la institucionalidad del Estado Plurinacional”.
La Oficina del Presidente de la República de Argentina, en otro comunicado, aseguró que “gracias a los reportes de inteligencia” argentinos se consideró que el “relato difundido” por parte del Gobierno, “era poco creíble y los argumentos no encajaban con el contexto socio-político” del país. Por su parte, en la respuesta Bolivia calificó de “desinformadas y tendenciosas” las aseveraciones de su similar de Argentina, sobre “una posible existencia de presos políticos o la posibilidad de inexistencia de un golpe de Estado militar fallido” y aseveró que esto “constituye un exceso y un negacionismo inaceptable”.
El Gobierno argentino en su comunicado comparó a Bolivia con “Cuba, Venezuela, Nicaragua, Corea del Norte”. Y agregó que “hace tiempo que la democracia boliviana está en peligro. No por un golpe militar, sino porque históricamente los gobiernos socialistas derivan en dictaduras”.
Mientras que el Gobierno de Bolivia indicó que “la convivencia pacífica y la hermandad entre nuestros pueblos, nunca debe ser perturbada por intereses mezquinos e ideologías fascistas”.
Concluyó con un llamado a la “histórica amistad boliviana-argentina” y agradeció a las “miles de voces desde Argentina” que condenaron “el golpe de Estado militar fallido en Bolivia”.
REUNIÓN
La Cancillería, a través de otro comunicado, informó anoche que la ministra interina, María Nela Prada, se reunió con el embajador argentino Adrián Massoni. En dicha reunión, la dignataria boliviana le expresó que el país “no permitirá actos de injerencia e intromisión en asuntos internos” y “exigió el respeto a la soberanía y autodeterminación del pueblo boliviano”.
Canciller advierte que “continúa” el riesgo de un golpe
Desde México, la canciller, boliviana Celinda Sosa, advirtió este lunes que el peligro de un golpe de Estado “continúa” en Bolivia, al existir “muchos intereses” sobre el país por sus grandes reservas de litio y otros recursos naturales, tras el intento fallido de algunos sectores militares.
“Nosotros consideramos que el peligro continúa. Tenemos que estar muy alertas (porque) realmente los intereses son miles”, declaró la ministra, al salir de la inauguración de la tercera Cumbre Internacional sobre Políticas Exteriores Feministas, que se celebra en la Ciudad de México.
Sosa señaló que Bolivia es “un país que posee muchas riquezas”, como una gran reserva de litio, muchos minerales y recursos naturales, por lo que “hay muchos intereses de tomar por la fuerza el poder”.
No obstante, la Canciller destacó que el pueblo boliviano fue “muy consciente” al no permitir el golpe fraguado el miércoles pasado por el destituido comandante Juan José Zúñiga, y hacer especial énfasis en los militares que no le obedecieron.
“Pero lo que quiero resaltar en esta oportunidad es al pueblo boliviano, al pueblo de La Paz, por la gran movilización y por entrar por la fuerza a la plaza y no dejar que se consumara este golpe de Estado”, expresó Sosa.
