El portavoz de la Compañía de Jesús en Bolivia, Sergio Montes, reconoció que la orden religiosa no siguió el protocolo de denuncia ni los procedimientos adecuados para hallar a las víctimas de los supuestos abusos del jesuita español Luis María Roma, fallecido en 2019, cuyo caso fue nuevamente abierto por la Fiscalía.
“Según lo que se estableció en ese protocolo, los pasos no se habrían cumplido porque se instaló la investigación previa canónica (…) el modo que se llevó a cabo fue en algún caso negligente, evidentemente indolente y probablemente no obraron según lo que correspondía”, dijo Montes.
El protocolo ‘Ambientes Sanos y Seguros’, de febrero de 2019, establecía que “cuando se tiene conocimiento de un probable caso de abuso sexual” la Compañía de Jesús debe “formular la denuncia” ante la Fiscalía.
Asimismo, el religioso también reconoció que “probablemente” el modo que usó la orden para contactar a las víctimas “no fue el adecuado”.
En febrero 2019, EFE dio a conocer el caso de Roma por una denuncia de un exmiembro de la orden que pidió el anonimato y que basó las acusaciones en una treintena de fotografías en las que dijo reconocer al supuesto agresor de varios menores de edades entre 6 y 12 años.
