El camino hacia la gloria de la Albiceleste de Scaloni y Messi, su intento por volver a conquistar la Copa América, comienza en Atlanta este jueves (20:00 hora boliviana) con un duelo ante Canadá, que se estrena en el torneo con poco que perder, porque su objetivo es llegar al Mundial que coorganizará dentro de dos años con un equipo competitivo.
La selección argentina es campeona del mundo, campeona de Sudamérica y tiene feliz al mejor jugador. Canadá fue penúltima en Qatar, debuta en una Copa América y fichó a su seleccionador hace poco más de un mes. Pocas veces existe tanta distancia en el presente de dos selecciones y, sin embargo, Argentina hará bien en desconfiar.
Primero, porque el nivel de euforia que rodea al equipo tras la conquista del Mundial prácticamente le obliga a volver a ganar el torneo. Después, porque Canadá no tiene nada que perder.
Debutantes, jóvenes y liderados por Davies, para el conjunto norteamericano todo es nuevo. Debutará 23 años después de que renunciase a jugar en la Copa América de Colombia 2001 por considerar que no se daban las condiciones de seguridad necesarias, al igual que Argentina.
Estrena, además, en competición oficial a Jesse Marsch, contratado a mediados de abril para formar un conjunto que sea un digno rival en el próximo Mundial.
