El procurador general del Estado, César Siles, reveló este jueves que el Gobierno inició gestiones ante Estados Unidos para, según dijo, “repatriar” a Bolivia 2 millones de dólares confiscados, en el marco del caso Gases lacrimógenos.
Aclaró que ese dinero no forma parte del resarcimiento de 6 millones de dólares que deben pagar a Bolivia Arturo Murillo y su exjefe de gabinete Sergio Méndez, según un fallo de la justicia estadounidense.
Explicó que los 2 millones de dólares no le pertenecen a Murillo ni a Méndez, sino que fueron confiscados a los otros coacusados por el caso de lavado de dinero que se abrió en su contra en Estados Unidos.
La justicia estadounidense sentenció a Murillo, Méndez y los empresarios Luis Berkman, Bryan Berkman y Philip Lichtenfeld por el lavado de dinero, proveniente de corrupción.
