Las dos alas del MAS, tanto ‘arcistas’ como ‘evistas’, anunciaron, por separado, reuniones de emergencia para pronunciarse respecto a la conminatoria emitida por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) que otorga un plazo de 25 días calendario para que el partido oficialista convoque a un Congreso nacional para la renovación de su directiva.
El jueves, la Sala Plena del TSE conminó a la dirección nacional del MAS, presidida por Evo Morales, a convocar a un congreso nacional en un plazo de 25 días calendario, para la renovación de su directiva en “consenso acreditado” con las organizaciones sociales matrices.
La conminatoria fue resultado de las acciones legales encaminadas por los dirigentes de las organizaciones sociales Lucio Quispe, Esteban Alavi y Guillermina Kuno.
El expresidente Evo Morales anunció que ha convocado a una reunión de emergencia de la dirección nacional para el próximo martes en Cochabamba para evaluar y discutir profundamente el mencionado ultimátum electoral.
Morales aseguraba que “el magno X congreso ordinario del MAS-IPSP en Lauca Ñ se respeta porque es legal, legítimo y constitucional (…) y que será defendido por los verdaderos militantes, pese a los ataques y las maniobras del gobierno”. Sin embargo, ayer en Yapacaní, Morales cambió de opinión, aunque aseguró que no se rendirá ni cederá ante las amenazas de proscripción del instrumento político y de su posible inhabilitación como candidato.
