Los hermanitos César y Daniel, de apenas cuatro y dos años, fueron enterrados la tarde de este jueves en medio de un profundo dolor en el Cementerio de Ventilla de la ciudad de El Alto. La conmoción por el doble infanticidio en manos del padre de los niños llegó a altas esferas.
La madre de 35 años de edad, que también fue atacada por su expareja con un cuchillo, señaló que “no es suficiente (la condena)” entre lágrimas.
“Son dos bebés inocentes, amorosos, inteligentes y buenos. Cualquier problema se podía resolver, pero no así. Son sus hijos también, yo estoy herida y me siento muerta. Pido justicia por favor”, clamó.
Cientos de personas acompañaron el entierro gritando: “¡Pedimos justicia por los niños!, ¡Asesino, tienes que pagar por lo que hiciste!”, aunque ya se conocía que el padre de 32 años se había declarado culpable y acogido a un juicio abreviado.
Fue sentenciado a 30 años de cárcel por infanticidio y recibió otra condena de 15 años por intento de feminicidio, pero en Bolivia las penas no son acumulables, por lo que su castigo máximo será de 30 años.
“MANO DURA”
Más temprano, el presidente Luis Arce pidió mano dura para los agresores de niños.
En un acto de inauguración de la Unidad de Vigilancia BOL-110 en El Alto, Arce expresó su dolor por el doble infanticidio que ocurrió en esa ciudad y pidió “mano dura” para castigar los delitos contra los niños y evitar que queden en la impunidad.
