Dos nuevos episodios de forcejeos e intercambio de insultos por el orden del día llevaron al presidente de la Cámara de Diputados, Israel Huaytari (MAS), a declarar un nuevo cuarto intermedio, sin hora de reinicio. Fue exactamente a la medianoche de este martes. En ese momento se trataban los créditos externos pendientes y los proyectos de ley de cese de funciones de los magistrados prorrogados.
Hasta esa hora no había cambios en las posturas de las fuerzas políticas que conforman la Cámara Baja. Tras reanudarse la 57° sesión ordinaria, un poco antes de las 15:00, el debate volvió a centrase en el orden del día: ‘evistas’ y opositores, como la semana pasada, exigieron su modificación y que se traten los proyectos de Ley 073 y 075 de suspensión de plazos procesales y cese de funciones de los magistrados prorrogados antes que los créditos externos que reclama el Gobierno. Los ‘arcistas’, igualmente, no se movieron de su posición y demandaron tratar y aprobar, con prioridad, los créditos internacionales.
Las intervenciones, con reproches mutuos por la violencia que se desató el pasado jueves por la misma causa, giraron en torno al orden del día por casi cinco horas continuas, hasta que el presidente Huaytari, al no presentarse más mociones, intentó dar curso a la lectura de correspondencia, lo que provocó un nuevo forcejeo en la testera, esta vez protagonizado por diputadas de la oposición y del ‘arcismo’.
Dos legisladoras de CC y Creemos subieron hasta la testera para exigir que se cambie el orden del día y evitar que el segundo secretario, Juan José Huanca, siguiera con la lectura de la correspondencia, y parlamentarias ‘arcistas’ acudieran en “defensa” de Huaytari y del propio Huanca. Se registraron empujones e insultos en medio de gritos de “¡votación, votación, votación!”.
A continuación, Huaytari declaró un cuarto intermedio en sala hasta ‘despejar’ la testera.
Las legisladoras, entretanto, decidieron no moverse.
Cuatro horas después, cerca de la medianoche, Huaytari reanudó la sesión, protegido por una barrera de legisladoras ‘arcistas’, que impedían que las opositoras llegaran hasta el presidente y el segundo secretario. Sin embargo, tras nuevos forcejeos, se declaró un nuevo cuarto intermadio en sala.
