En un congreso celebrado en Sucre el 24 y 25 de febrero, representantes del sector de la carpintería y ebanistería del país se reunieron para abordar los desafíos que enfrentan.
Impactados por la crisis económica, la falta de respaldo estatal y, especialmente, el flagelo del contrabando, los carpinteros y ebanistas emitieron un enérgico llamado a la acción para revitalizar su gremio y proteger sus medios de vida.
Entre las propuestas presentadas destaca la urgencia de frenar el contrabando de muebles de baja calidad provenientes de Asia, una práctica que ha minado la competitividad de los artesanos. Para contrarrestar esta problemática, se urge implementar aranceles de importación que nivelen las condiciones para los productores bolivianos.
Asimismo, enfatizan la importancia de controlar exportación de madera sin procesar.
