El Gobierno afirmó este jueves que el expresidente Evo Morales no tiene intenciones de levantar el bloqueo de carreteras que sostienen sus seguidores desde hace 11 días contra la prórroga de los actuales magistrados y en demanda del cese de sus funciones y denunció que el jefe del MAS está dispuesto a “incendiar” el país, con el fin de imponer su candidatura para las elecciones de 2025. El exmandatario, por su parte, volvió a mostrarse ajeno a las movilizaciones de sus partidarios y acusó al Gobierno de pretender controlar todos los poderes del Estado con el “golpe” que asestó el miércoles el TCP a la Asamblea Legislativa Plurinacional.
“Los líderes de verdad no sacrifican a su pueblo por ambiciones personales, (solo) para satisfacer apetitos personales. No sacrifican a su pueblo por ambiciones de poder”, criticó la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, en un balance sobre los “los daños irreversibles” que provocaron hasta el momento los bloqueos de caminos del ‘evismo’ en el país.
Agregó que el pueblo boliviano “está siendo víctima del interés de una persona, a la que no le importa asfixiar económicamente a su propio pueblo, con tal de conseguir su propósito”, que es “imponer una candidatura”.
“Está confirmado que hay la intención de incendiar nuestro país por intereses personales, por intereses mezquinos, políticos, por ambiciones de poder”, afirmó Prada.
En esa línea, acusó al ‘evismo’ de no tener intenciones de poner fin al conflicto. “No existe por parte de Evo ni de algunos dirigentes la más mínima intención de solucionar este conflicto”, denunció.
DAÑOS
Según Prada, el bloqueo del ‘evismo’ provocó ya pérdidas por 832 millones de dólares. Además, generó un incremento en el precio de la carne de pollo en el occidente del país; pérdidas para los sectores lechero y bananero de Cochabamba; perjudicó a unos 197 mil viajeros; generó pérdidas por 64 millones de bolivianos para el sector del turismo; y un daño de 10 millones de dólares para la Planta de Urea por incumplimiento de contratos.
Además, dijo que la protesta provocó ya cuatro muertos, el último, el que se registró este miércoles en Cochabamba, donde un hombre de 76 años falleció por atragantamiento.
Más temprano el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Jaime Mamani, denunció que “día que pasa, los movilizados se vuelven más violentos y agresivos”, al referirse al último deceso. Agregó que los dirigentes, al no tener respuesta a su exigencia de masificar más los bloqueos, “se vuelven agresivas y violentas, y no dejan pasar ni personas, ni vehículos, ni ambulancias, ni ayuda humanitaria, ni ayuda médica para atender a las personas que están siendo perjudicadas en los puntos de bloqueo”.
El viceministro, en su último balance de la jornada, reportó 25 puntos de bloqueo activos, 4.540 movilizados y 1.023 vehículos impedidos de llegar a sus destinos.
Agregó que 21 de los puntos de bloqueos se encontraban en Cochabamba, dos en Oruro y los otros dos, en Santa Cruz. Además, 1.175 viajeros estaban retenidos en las carreteras.
EVO ACUSA
Morales, por su lado, intentó mostrarse ajeno a la movilización al publicar en sus redes sociales unas fotografías suyas trabajando en su chaco, donde acusó al Gobierno de pretender controlar todos los poderes del Estado.
“Quiero alertar al pueblo boliviano que el golpe a la Asamblea Legislativa Plurinacional, planificado por el Gobierno, es el paso para destruir totalmente la democracia en Bolivia, porque Arce y Choquehuanca pretenden controlar todos los poderes del Estado con el nuevo liderazgo militar en base a la prebenda y para ocultar la creciente corrupción en el país”, afirmó el exmandatario.
En esa línea, reiteró que “la única solución al problema es la inmediata convocatoria a elecciones judiciales y la cesación de funciones de los magistrados prorrogados, porque sus actos desde el primer día de 2024 son nulos de pleno derecho”.
