El presidente Luis Arce afirmó ayer que las plantas de biodiesel y de HVO darán solución al problema estructural del país vinculado a la importación de hidrocarburos y descartó la posibilidad de incrementar los precios de los combustibles, porque eso solo afectaría a los más pobres.
“Nuestras plantas de biodiesel y nuestra planta de HVO van a resolver el problema estructural del país que es dejar de importar hidrocarburos”, afirmó durante el acto de celebración por el 87 aniversario de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Definió a esos proyectos como la respuesta que espera el pueblo boliviano “al lastre” que YPFB lleva, junto con el Tesoro General del Estado (TGE), que es “la famosa subvención a los hidrocarburos y a la dependencia de la importación de diésel y gasolina o petróleo para poder abastecer el consumo interno”.
