Los 12 funcionarios de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que fueron acusados por el presunto desvío de 91 mil litros de gasolina de la Refinería Guillermo Elder Bell de Palmasola, en Santa Cruz, fueron liberados porque no encontraron pruebas en su contra.
La fiscal del caso Martha Mejía explicó que del total de aprehendidos solo se presentó una imputación contra el gerente y el supervisor de la planta, por incumplimiento de deberes y malversación. Mientras que para el resto no se encontraron indicios de responsabilidad y el juez dispuso disponga su liberación.
“Se ha puesto ante el juez a nueve personas toda vez que analizando la situación de cada uno de ellos, el juez dijo que no existían elementos contra ellos. Solo se imputó a dos por incumplimiento de deberes, pero el juez consideró que no hay suficientes elementos e indicios y los dejó en libertad irrestricta”, informó la fiscal.
