En promedio, 20 de cada 100 bolivianos forman parte de la economía creativa y 6 de cada 100 se dedican a las actividades más creativas, concentradas, sobre todo, en el eje central del país, con Chuquisaca por detrás, en cuarto lugar después de La Paz, Santa Cruz y Cochabamba.
El análisis corresponde al director de proyecto del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), Santiago Laserna, escritor del libro “Economía creativa”, recientemente presentado en el país.
La última Encuesta Continua de Empleo (trimestre final de 2022), realizada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), permite identificar la actividad económica del trabajador. Clasificando esa información según las actividades consideradas creativas, Laserna concluye que el 21% de la Población Económicamente Activa (PEA) de Bolivia –conformada por un total de 6.742.720 trabajadores– pertenecería a la economía creativa de Bolivia.
Eso sí, las actividades económicas más creativas de Bolivia –artes y cultura, tecnología fabricación de prendas de vestir, de muebles, sector deportivo, entre otras– generarían empleo solo para el 5,95% de la PEA de Bolivia.
Entre estas últimas, las que generan mayores ingresos son la tecnología (creación de software) y la música.
De la misma forma, estos datos muestran “que las tres ciudades con mayor PIB (Producto Interno Bruto) de Bolivia (Santa Cruz, La Paz y Cochabamba) son también las que tienen mayor porcentaje de trabajadores en actividades creativas, reforzando nuestra postulación de que una economía grande tiene mayores probabilidades de también ser una economía diversa, apoyada en cierta medida por la innovación y la creatividad”, reza el libro.
La Paz está a la cabeza, seguida de Santa Cruz, Cochabamba y Chuquisaca.
Al respecto, la directora ejecutiva de la fundación Actívate Sucre, Zulema Torres, remarcó a CORREO DEL SUR que la dinámica económica que se está desarrollando en Sucre y Chuquisaca se ha tornado más visible.
“Los emprendimientos, startups y Mypes (medianas y pequeñas empresas) se han convertido en el motor del desarrollo económico que además le imprimen la visión de triple impacto: económico, social y ambientalmente responsables. Históricamente Sucre ha sido el crisol de las artes, turismo, patrimonio, música y otras disciplinas, razón por la cual por supuesto que es una de las ciudades y departamentos base de la economía creativa”, manifiesta.
