El Gobierno asegura que la provisión de alimentos está garantizada en Bolivia pese a los efectos de la sequía. En una conferencia de prensa brindada ayer el ministro de Desarrollo Rural y Tierras, Remmy Gonzales, dijo que la superficie afectada por la falta de agua alcanza las 26.000 hectáreas, cuando hay 4,5 millones de hectáreas en producción.
Asimismo, hizo referencia a que murieron 6.000 animales a causa del clima, pero el hato ganadero alcanza los 11 millones de cabezas, lo que genera 37.000 toneladas de carne bovina para la exportación.
"Sobre el abastecimiento por sequía, negamos rotundamente una escasez porque los datos de la sequia arrojan que hay 85.000 familias afectadas, y que hay 450.000 animales que sufren las consecuencias en mayor o menor escala", dijo revisando los informes mientras declaraba a los medios de comunicación.
