La Paz, Santa Cruz y Beni son los departamentos que continúan afectados por los incendios forestales en el país, mientras que cientos marcharon ayer para evitar la contaminación y el fuego.
En el norte paceño varias casas en la localidad de Buena Vista fueron consumidas por el fuego este fin de semana y siete municipios en Santa Cruz son los afectados, ante esa situación la Gobernación, junto con voluntarios, están atendiendo con equipos y brigadas de ataque rápido. En Beni también el fuego arrasa con todo y fue declarado ayer en desastre por la sequía y los “incontrolables” incendios forestales que ocasionaron al menos más de 2 millones de hectáreas quemadas.
Ayer, en La Paz (Plaza Bicentenario), Cochabamba (Plaza de las Banderas) y Santa Cruz (Plaza del Estudiante) se congregaron para exigir al Gobierno la atención urgente a los incendios.
Asimismo, en Potosí, en la plaza de armas 10 de Noviembre, fue el punto de concentración de los vecinos. En Tarija, la plaza de la Iglesia de San Roque; mientras que en Oruro, la Plaza Principal para protestar.
En Rurrenabaque estuvieron en el puente de la Unión, al igual que San Buenaventura; mientras que en Trinidad, en la Plaza Principal. Y por último, Pando, en la avenida Las Palmas.
SUCRE
La protesta contra el incendio de bosques también se escuchó en Sucre. Un grupo de activistas recorrió este lunes por la noche las calles de la ciudad exigiendo al Gobierno acciones en contra de los incendios de los bosques en el país y que no ceda ante las presiones de sectores de mineros que pretenden ingresar a áreas protegidas.
“Estamos marchando exigiendo al Gobierno tomar medidas en contra de los incendios y que no ceda ante las exigencias de grupos de mineros que pretenden ingresar a áreas protegidas. Somos autoconvocados que hemos decidido hacer escuchar nuestra voz para que no se ceda a los caprichos de individuos que no piensan en el bienestar y contaminan”, informó Ricardo Ribero.
DESASTRE
Mediante el Decreto Departamental 018/2023, Beni fue declarado este lunes en desastre debido a la sequía e “incontrolables” incendios forestales que ocasionaron al menos más de 2 millones de hectáreas quemadas.
