En menos de cuatro meses del Plan Soberanía, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) se incautó más de medio millón de litros de combustible, entre gasolina y diésel, y la Fiscalía precintó cinco estaciones de servicio y 11 cisternas, informó el director ejecutivo de la entidad reguladora, Germán Jiménez.
“En menos de cuatro meses se han precintado cinco estaciones de servicio y más de 11 cisternas que en su interior tenían diésel. Se presume que este combustible estaba siendo desviado a la minería ilegal”, indicó la autoridad.
La institución reguladora precisó que el precintado de las cinco estaciones de servicio fue realizado por el Ministerio Público con fines investigativos.
Fuentes del sector que pidieron la reserva de su nombre consideran que este proceso, en última instancia, puede derivar en la intervención preventiva de esos surtidores, ya que entre las causales para el inicio de ese proceso están la imposibilidad de seguir operando debido a la comisión de delitos penales y poner en riesgo la provisión de carburantes en su área de influencia.
