Un grupo de mujeres instaló ayer una huelga al lado de la vigilia de la presidenta de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (Apdhb), Amparo Carvajal, que lleva diez días en la terraza de la institución, en busca de recuperar el inmueble para la organización que dirige. Una brigada médica del Gobierno visitó a la activista octogenaria, pero esta se negó a recibir la atención médica.
Carvajal denunció que tres mujeres, con ayuda de la Policía, instalaron una huelga en la terraza donde se encuentra desde hace diez días. “Amparadas por la Policía, se ubicaron en la misma terraza. Cuando intento acercarme, tengo a los policías, que me retienen (…). Fueron ayudadas por la Policía, claro que sí”, dijo la destacada activista de derechos humanos.
Agregó que, con esa huelga, el amedrentamiento en su contra será mayor. Además, apuntó que las tres mujeres tienen sus rostros totalmente cubiertos, por lo que lamentó que hayan ingresado al edificio con toda facilidad, cuando a ella no le permiten ni siquiera usar el baño de la institución. “Se han echado en la terraza, muy cerca de donde estoy”, denunció Carvajal.
Entretanto, una comitiva médica, encabezada por la viceministra de Seguros de Salud y Gestión del Sistema Único de Salud, Alejandra Hidalgo, con la ayuda de una escalera, llegó hasta la terraza donde se encuentra Carvajal, pero no pudo evaluar la salud de la activista de derechos humanos.
“La paciente Carvajal es quien ha mencionado que no requiere la atención correspondiente”, dijo Hidalgo tras concluir con su visita.
