La Asamblea Legislativa Plurinacional aprobó ayer la censura del ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, con 101 votos a favor y 42 en contra, luego de ser sometido a una interpelación por el tráfico de vehículos robados en Chile, en una seión que duró siete horas y media. El ala “evista” facilitó la censura de uno de los hombres fuertes del presidente Luis Arce, que supone su destitución del cargo. Sin embargo, una sentencia del TCP establece que el jefe de Estado puede volver a nombrarlo como ministro.
Los legisladores “evistas”, críticos con el gobierno de Arce, y los opositores, en una maniobra impensable hasta hace poco, juntaron los dos tercios que se necesitaban –96 votos de 144 asistentes– para resolver la interpelación por el orden del día motivado, luego de la votación nominal y el rechazo al orden del día puro y simple.
“De acuerdo a los resultados por el voto de dos tercios de los asambleístas, la Asamblea resuelve por el orden del día motivado, que implica la censura del ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, después de su interpelación. Remítase a conocimiento del Órgano Ejecutivo“, dijo el presidente nato de la Asamblea Legislativa, David Choquehuanca, luego de conocerse los resultads de la votación.
Del Castillo es el primer ministro de Arce en salir de la Asamblea Legislativa con una censura. La de ayer, fue su cuarta interpelación. La primera tuvo lugar en junio de 2021 por el operativo que ordenó para la aprehensión de la expresidenta Jeanine Áñez. La segunda se registró el 23 de mayo de este año por la violenta captura del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho. En esa oportunidad, legisladoras opositoras y oficialistas terminaron a los golpes. La tercera se dearrolló el 13 de junio, esta vez, por las represiones durante el paro de 36 días en Santa Cruz. La de ayer fue presentada por el diputado Marcelo Pedrazas (CC) por el tráfico de vehícculos robados en Chile.
Durante la interpelación, “evistas” y “arcistas” intercambiaron acusaciones y reproches. Los segundos acusaron a la “bancada de Palmaflor”, los leales a Evo Morales, de aliarse con la oposición para censurar a Del Castillo, y los primeros tildaron a los “renovadores” de “bancada de Juan Santos Cruz”, en referencia al exministro de Agua, encarcelado en San Pedro por corrupción.
