Otro escándalo legislativo en Bolivia. El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, se salvó anoche de la censura en la Asamblea Legislativa Plurinacional, pero la noticia fue la bochornosa pelea, a puñetes y patadas, protagonizada por legisladoras del oficialismo y la oposición, tras lo cual el vicepresidente y presidente nato de la ALP, David Choquehuanca, anunció que convocará a una reunión de jefes de bancada para que estos hechos no se vuelvan a repetir.
La interpelación a Del Castillo buscaba respuestas por la aprehensión del gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, en diciembre del año pasado, por el caso Golpe I.
En varias intervenciones, legisladores de la oposición cuestionaron a la Policía no solo por su accionar durante la aprehensión de Camacho, sino durante las protestas posteriores en la capital cruceña, donde hubo heridos y detenidos. El Ministro respondió, sin embargo, que “grupos radicales” atacaron con “odio” a los efectivos policiales.
“Se demuestra con hechos y datos objetivos que la Policía en ningún momento actuó con violencia excesiva o represión como se dijo, al contrario, realizó un trabajo efectivo y de acuerdo a los manuales de procedimiento sin ejercer ningún tipo de excesos”, rebatió.
Caldeó los ánimos, sobre todo, que se retrotrajera a la crisis de 2019 e increpara a parlamentarios de oposición, sobre todo cruceños: “Ustedes ya nunca más van a tener el poder, nunca van a seguir manejando el país, como lo hacían hasta 2005”.
Para entonces, legisladoras de la oposición ya portaban carteles y llegaron con ellos hasta la testera. Sus colegas del oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) se aproximaron y comenzaron a quitarles sus pancartas; fue en ese momento que se desataron empujones, puñetes, patadas e incluso jalones de cabellos, al punto de tirarse al piso.
Del Castillo hizo un movimiento para protegerse de la pelea campal y se retiró hasta la testera, mientras opositores lo acusaban a los gritos de sembrar odio y desatar la violencia.
Fue cuando todo se calmó que el Ministro dio por concluida su intervención y Choquehuanca dio paso a la votación. De 151 legisladores presentes, 88 votaron por el orden del día puro y simple, descartando así pasar al orden del día motivado y poner a consideración la censura, que habría requerido dos tercios.
CONVOCATORIA
Ante la violencia desatada, Choquehuanca anunció que convocará formalmente el lunes a una reunión a jefes y subjefes de bancada, además de los presidentes de ambas cámaras, para que no se repitan estos incidentes.
