Alrededor del 5% de los fondos de jubilación de los trabajadores del país fueron invertidos en el Banco Fassil, recientemente intervenido por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI).
Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) invirtieron cerca del 5% de la cartera de las jubilaciones en Depósitos a Plazo Fijo (DPF) y bonos bancarios bursátiles del Banco Fassil, según datos de la Autoridad de Fiscalización y Control de Pensiones y Seguros (APS) al 31 de diciembre de 2022.
Un 4,9% del Fondo de Capitalización Individual (FCI) se invirtió en DPF, en bolivianos.
De los fondos que administraba, Futuro de Bolivia invirtió un 3,5% del total y Previsión BBVA, un 6,4%, de acuerdo con esos datos.
Ambas AFP, además, invirtieron 0,2% en otros DPF, en moneda extranjera, y 0,09%, en Bonos Bursátiles del Fondo de Capitalización Individual (FCI).
Del total del FCI, en Fassil se invirtieron más de 1.000 millones de dólares, considerando que hasta el 31 de diciembre del año pasado la cartera del FCI ascendía a 24.136 millones de dólares, según el valor de mercado, y a 23.766 millones de dólares, según el valor nominal.
El analista y exgerente de la Bolsa Boliviana de Valores (DPF), Armando Alvarez, en declaraciones a Página Siete, dijo que, cuando se haga el traspaso de la cartera de Fassil a una nueva entidad, esos DPF y bonos bancarios bursátiles deberán cobrarse una vez que se venzan. En es mearco, aclaró que estos recursos no se perderán y podrán ser recuperados por la Gestora Pública de la Seguridad Social de Largo Plazo.
