Con el asesino del sargento Oliver Ramiro Mendoza Orias aceptando su responsabilidad en el crimen y tres de sus cómplices en la misma situación, el hecho de sangre que consternó a país fue resuelto por la Policía que, además, desarticuló una peligrosa banda de criminales que era “el terror” en La Guardia, El Torno y a orillas del río Piraí.
Ovidio Robles, el principal autor confesó del crimen, se someterá a un procedimiento abreviado en el que aceptará 30 años de prisión sin derecho a indulto, mientras que tres de sus cómplices: Carlos Aurelio, Wilfredo y Luis Yalmar, también aceptaron ir a juicio abreviado por una sentencia de 15 años de cárcel. Los tres restantes, entre ellas dos mujeres, irán a audiencia cautelar en la que el Ministerio Público solicitará su detención preventiva, informó el fiscal departamental de Santa Cruz, Róger Mariaca.
La madrugada del martes tres policías vestidos de civil en un vehículo realizaban un patrullaje por la zona de Mirador en el municipio de El Torno en su afán de atrapar a una banda de criminales peligrosos y en esa tarea fueron confundidos como posibles víctimas. Sin embargo, cuando los antisociales se percataron que se trataba de policías, Robles abrió fuego en contra de Mendoza y le pegó un tiro en la cabeza a una distancia de 90 centímetros aproximadamente.
