El Gobierno inauguró este jueves en Chimoré, en el Trópico de Cochabamba, las tareas de erradicación de la hoja de coca excedentaria y puso como meta las 10.000 hectáreas, un poco menos que el resultado alcanzado en 2021 (10.260 hectáreas).
Este trabajo conjunto se ejecutará en consenso con las comunidades campesinas productoras y nunca tendrá represión, ni violencia, indicó el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo.
La autoridad recordó cuatro momentos fundamentales en el marco a las tareas de erradicación en el país, entre los que mencionó al “modelo fallido” de la época neoliberal que era determinado por gobiernos extranjeros y priorizaba la represión contra los cocaleros, por lo que –dijo– fracasó.
En el segundo momento, “producto de la resistencia del pueblo cocalero”, nació el modelo nacional que se plasmó en la estrategia de lucha contra el narcotráfico y la revalorización de la hoja de coca 2017-2011 y que además de la expulsión de la agencia estadounidense antidroga (DEA), se tomó la concepción del diálogo y la concertación en trabajos de erradicación.
