La región, Bolivia incluida, resulta “intrascendente” en los asuntos que marcan la agenda global, que apunta a un nuevo orden mundial de multipolaridad tras la pandemia y la guerra en Ucrania. Así describe la exembajadora María del Carmen Almendras, la política exterior en la que se desenvuelve el país, y señala la gestión 2023 como una oportunidad, tras críticas a la falta de una carrera diplomática y de protagonismo en foros internacionales.
Para Almendras, abogada titulada en Sucre, la gestión 2022 ha estado marcada por la guerra en Ucrania, cuando el mundo empezaba a recuperarse de una pandemia con terribles consecuencias. “Este escenario de conflicto bélico ha acelerado hablar de un nuevo orden mundial. Estamos en etapa de transición. Analistas dicen que se desembocará en un nuevo orden de multipolaridad”, advirtió la diplomática en entrevista con Correo del Sur Radio.
Con este panorama, la región latinoamericana, debido a su falta de articulación y la carencia de voz y una agenda común para su relacionamiento con el mundo, “resulta intrascendente”, señaló Almendras al señalar que prefiere no utilizar el término “irrelevante” citado por autores.
“Nuestro país no es ajeno a esta realidad, América Latina ha sido un territorio en disputa por intereses geoestratégicos de las potencias por sus riquezas. El asunto es pensar cómo dejar esta intrascendencia en asuntos globales”, justificó la exvicecanciller que cumplió funciones entre 2017 y 2019 durante el tercer gobierno de Evo Morales.
“No resulta perceptible, al menos mediante el seguimiento a medios de comunicación y las redes sociales de información del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuáles las particularidades de una agenda programática para el relacionamiento con el sistema internacional bilateral o multilateral”, criticó la entrevistada al recordar que “en su momento Bolivia llegó a ser referente en temas globales como Derechos de Pueblos Indígenas y Medio Ambiente”.
