En la recta final del juicio por el caso “Golpe de Estado II”, la expresidenta Jeanine Áñez expuso sus alegatos en el penal de Miraflores ante el Tribunal Primero de Sentencia Anticorrupción de La Paz en la que se declaró inocente y denunció que se excluyeron pruebas y a su favor para facilitar una sentencia condenatoria.
El juicio se reinstaló este viernes pasadas las 10:00 para que el tribunal escuche la última palabra de los acusados; comenzó por Áñez. La exmandataria de transición comenzó calificando al juicio de un “simulacro” en el que se le negó “absolutamente todo”.
“En este simulacro de juicio lo que se ha hecho es negarme absolutamente todo, me han negado de asistir de manera presencial a mi propio juicio, a defenderse en libertad, estoy presa más de un año por delitos que no he cometido, se me ha negado a tener un debido proceso porque ni la Fiscalía ni este Tribunal tiene competencia para juzgar a una expresidenta. Se me ha negado a tener un juicio de responsabilidades por delitos inventados que no he cometido, inventados solamente por darle gusto al poder político”, manifestó.
Acuso al Tribunal de tratarla “de la peor forma”, como no trataron a criminales. Se defendió señalando que es inocente y reiteró que fue una consecuencia de la crisis que se vivía en el país en noviembre de 2019.
“Bolivia entera sabe que los delitos por los que me acusan no los he cometido. Bolivia entera sabe que fui una consecuencia de todo lo que sucedió en el 2019, porque aquel que cometió fraude electoral, aquel que cometió incumplimiento a la Constitución, irrespetando hasta un referéndum establecido en la Constitución Política del Estado está feliz y libre haciendo política en la calle. Para él sí hay impunidad, esa es la justicia que tenemos en Bolivia”, dijo más adelante.
Repasó la cadena de renuncias de las autoridades que en ese momento eran parte del Movimiento Al Socialismo, cadena que –según dijo– instruyó Evo Morales, pero que “con que lo contaron” era que ella como segunda vicepresidenta de la Cámara de Senadores era parte de la oposición.
Áñez reclamó que para debilitar su defensa eliminaron varias pruebas que ella considera importantes y que se lo hizo con el objeto de “tener el camino expedido para darle gusto al poder político”.
“Ustedes excluyeron de mi defensa el comunicado del Tribunal Constitucional que dijo que había un vacío de poder, pero no era válido para la defensa. Excluyeron las memorias de la Conferencia Episcopal porque ahí detallan la reunión en la Universidad Católica con líderes políticos y con las interlocutoras del MAS, las falsas feministas que querían que sean cualquier hombre, pero no querían que la presidencia la asuma una mujer; me dejaron casi sin pruebas así que yo no tengo condiciones en este juicio”, argumentó.
También señaló que eliminaron el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA) donde se señala evidencia de un fraude en las elecciones presidenciales de 2019.
“Eliminaron pruebas importantísimas y valga la oportunidad de agradecer a colegas parlamentarios que vinieron a decir todo lo que sucedió. Eliminaron la obligatoriedad que tienen las personas a testificar cuando realmente se quiere encontrar la verdad. Habían testimonios rescatables, importantes, pero por cobardía y por miedo el Tribunal diga: ‘si quieren vienen’ y claro que no iban a venir”, reclamó.
Por su delicado estado de salud reclamó por las jornadas desgastantes de este juicio y tener que “ver que están delineando un camino expedito para decir que la defensa no aportó con lo uno o con lo otros para tener una sentencia condenatoria”.
“Ustedes, señores miembros del Tribunal, están juzgando a una mujer expresidenta inocente y creo que no van a olvidar ni lo que hagan no todo lo que han hecho en este proceso, yo dejo un legado para mis hijos, legado de compromiso para mi país porque Bolivia entera sabe que soy inocente porque en su momento hice lo que tenía que hacer por el bien de los bolivianos y la pacificación de nuestra patria. Jamás tuve ambición de llegar a la Presidencia”.
Testimonios “importantes”
Áñez criticó que además de eliminar pruebas a su favor, también se elimine la obligatoriedad de que los testigos propuestos declaren, como sus exministros Oscar Ortiz y Eliane Capobianco.
“Habían testimonios rescatables, importantes, para averiguar la verdad, pero por cobardía o por miedo fue un alivio que el Tribunal diga: ´no los podemos obligar porque estamos conculcando sus derechos. Si quieren vienen, si quieren no´. Claro que no iban a venir”, reclamó Áñez.
”El testimonio del exsenador Ortiz y exministro de mi Gobierno era importante porque él estuvo en todos los escenarios. Él se reunió con las parlamentarias del MAS, es importante que se diga qué fue lo que conversaron en privado cuando lo llamaron las parlamentarias a una reunión privada; era importante que digan todo lo que sucedió en la Universidad Católica en los diálogos para la pacificación del país, era importante que digan lo que sucedía en el propio Órgano Legislativo”, sostuvo.
“La participación de la doctora (Eliane) Capobianco, exdiputada y exministra de mi Gobierno, también era importante porque ella se comunicaba con prestigiosos constitucionalistas de este país para ver cómo podíamos salir de ese entuerto que se llevó adelante porque así lo decidió Evo Morales huyendo cobardemente del país, para que no sigamos en el vacío de poder. Era importante que testifique”, agrego más adelante.
En abril, Áñez escribió una carta dirigida a Capobianco después de que se excusó de participar como testigo a favor de la exmandataria.
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