La jornada del martes, en la pampa de Yamparáez, la vida transcurría tranquilamente en medio de un ambiente de cielo despejado y los vientos gélidos de la temporada de invierno a más de 3.280 metros sobre el nivel del mar. Hasta que dos cóndores se intoxicaron al alimentarse de un perro muerto. ¿Los campesinos quisieron eliminarlos?
Ese día, o quién sabe un día antes, a alguien se le ocurrió envenenar a un perro. El responsable de la veterinaria RomaVet, Douglas Romay, cree que pudo haber sido con órganos fosforados que se utilizan para eliminar ratas.
Esa acción, que está tipificada como delito penal, derivó en el envenenamiento de dos cóndores hembras que al ver al inerte can, acudieron a darse un festín. Pero, el enigma ahora pasa por saber si esto fue intencional o no.
UNA HIPÓTESIS
El director departamental de la Policía Forestal y Preservación del Medio Ambiente (Pofoma) de Chuquisaca, mayor Ludwin Miranda, piensa que los comunarios de la zona no envenenaron al perro y menos tuvieron la intención de matar a los cóndores; por el contrario, se maneja la hipótesis de que alguien que no es del lugar pudo haber ido a arrojar el can muerto porque no estaba lejos de la carretera.
Lo más probable es que esto haya ocurrido la tarde del martes, en la comunidad de Huasa Cancha, en una colina con escasa vegetación y mucha piedra menuda.
A ese banquete asistieron Maléfica y Cruela de Virus, dos cóndores hembras de 10 y 4 años, respectivamente, que pudieron haber estado en compañía de otros animales de su misma especie.
AVES CARROÑERAS
Los cóndores, por definición, son aves carroñeras: se alimentan de la carne de cualquier animal, pero siempre con una función de mantener el ecosistema.
Así lo explica a CORREO DEL SUR el biólogo Diego Méndez, coordinador del Programa de Aves Rapaces en Bolivia e investigador asociado del Museo Nacional de Historia Natural.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
