Don Simón Quispe sintió el peso de sus 82 años al caer de una escalera y fracturarse su brazo, la desgracia se produjo cuando buscaba al perro de propiedad de su yerno. Ahora está inmovilizado, la solución es una operación que cuesta mínimamente 5.500 bolivianos, pero su familia no tiene los recursos económicos.
Don Simón Quispe (82) y su esposa Silveria Coca que tiene casi la misma edad que él, viven en la zona de Obrajes Ventilla en el municipio de Achocalla, en un cuarto pequeño que es su cocina y a la vez su dormitorio; son de escasos recursos económicos. Por su edad avanzada no tienen una ocupación y prácticamente sobreviven con su Renta Dignidad.
Hace un par de días, Don Simón llegó a su casa con su esposa y se dio cuenta que no estaba la mascota de propiedad de su yerno, entonces se dio a la tarea de buscarlo, escuchó unos ladridos en la casa de su vecino, y decidió, con la ayuda de una escalera atisbar si era su can.
“Cuando regresé el martes en la tarde, el perro ya no estaba en la casa, se había salido por la muralla. En la casa de mi vecino un perrito estaba gritando, quizá será ese, dije, y para buscarle me he puesto una escalera y de ahí me he caído”, contó Simón a la ANF.
A Don Simón ya le falla la vista, “al cálculo nomas estoy andando” se lamenta. Cuando subió las gradas de la escalera para ver -al otro lado de la pared- si era su perrito el que lloraba, dio un mal paso y se cayó, con mala suerte se fracturó su brazo que ahora está inmovilizado.
Tras el accidente, fue trasladado a una clínica y le masillaron el brazo izquierdo para calmar el dolor. Desde ese día su vida cambió, necesita una intervención quirúrgica. Su mayor aflicción surgió cuando el médico le dijo que la operación podía costar 1.000 dólares, en el mejor de los casos Bs 5.500, sin factura, relató Simón.
Su esposa, Silveria, teme que tengan que volver al hospital para la cirugía, en especial por el riesgo que supone contagiarse con el coronavirus (Covid-19), por ser personas adultas mayores son más vulnerables a enfermarse; por eso quisiera que se cure solo con hiervas medicinales.
El presidente de la Asociación de Adulto Mayores del Distrito 9 de Achocalla, Emiliano Tito, manifestó que si don Simón no recibe ayuda de manera pronta quedará con secuelas producto de la fractura de su brazo, lo que le perjudicaría en el desarrollo normal de sus actividades.
Evidentemente tiene dos hijos, pero Simón y Silveria contaron que no tienen los recursos económicos para ayudarlos de forma inmediata. Aunque su hija lo llevó al hospital y recibió la información del médico sobre la necesidad de la operación, no tiene posibilidades de financiar la cirugía.
El yerno que es dueño del perro se desentendió de la situación de su suegro; es más una vecina contó que le dijo “que le importaba más el perro que lo que le pasó a don Simón”. El sujeto había dejado al perro al cuidado de las personas adultas que al no ver al perrito en su casa se preocuparon, razón por la que don Simón empezó a buscarlo hasta que sufrió el accidente.
En la visita que realizó la ANF a la casa de ambas personas adultas no se encontraban ninguno de los hijos y tampoco el yerno.
El presidente de la Asociación de Adulto Mayores relató que este tipo de situaciones se ven todos los días, debido a que muchos hijos o yernos tienen otras prioridades, y entre ellas no está el cuidado de sus parientes de la tercera edad. Por lo que en ese escenario una de las poblaciones vulnerables son los ancianitos.
Sus vecinos expresaron su preocupación por Simón y Silveria, aunque quisieran ayudar a la pareja, no tienen los ingresos suficientes para hacerlo, pues la mayoría de los habitantes viven del día a día.
Don Simón pidió a las personas de buen corazón que le colaboren con algo de dinero o de lo contrario algún médico pueda apoyar con la operación.
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