En procedimiento abreviado, la justicia determinó ayer dos años de privación de libertad para un comerciante que fue capturado infraganti cuando vendía barbijos con sobreprecio. Por la cuantía de la pena, se le otorgó perdón judicial para quedar en libertad, informó ayer el fiscal, Pablo Gutiérrez.
El acusado fue sorprendido en la plaza Alonso de Mendoza, de la ciudad de La Paz, en posesión de 45 barbijos, lo cuales vendía a precios de entre cinco a siete Bolivianos por cada uno.
La persona fue procesada por agio, que consiste en alzar o bajar el precio de las mercancías, mediante noticias falsas, negociaciones fingidas o cualquier otro artificio fraudulento.
Según el fiscal, el imputado admitió la culpa, renunció al juicio y se acogió a un procedimiento abreviado, en el cual obtuvo la sentencia de dos años de cárcel, que le permite quedar libre, pero con una condena en su contra.
