El desborde del río Taquiña, que ocasionó grandes daños a viviendas en Tiquipaya, es el resultado de la deforestación que realizaron loteadores para vender terrenos sobre la torrentera, por lo que las causas del desastre serán investigadas a fondo, declaró ayer el ministro de Gobierno, Arturo Murillo.
"El problema de fondo, todos lo sabemos, es la deforestación, los loteadores. Gente engañada que le han vendido terrenos dentro la torrentera, por encima de la torrentera, no podemos seguir viviendo así (...) los responsables van a tener que rendirle cuentas a la gente y a la justicia", declaró.
Recordó que el desastre ocurrido hace dos años tiene que ver con la construcción de un camino en el cerro en cercanías de Tiquipaya, por lo que las casusas de ese hecho deben ser investigados a fondo.
