Los líderes del Partido Popular y de Vox, en España, increparon ayer, sábado, al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sobre el incidente ocurrido en Bolivia el 27 de diciembre con agentes GEO (Grupo Especial de Operaciones) en la residencia de la embajadora de México en La Paz.
En la primera sesión del debate del Congreso, para determinar si Sánchez es investido nuevamente como presidente del Gobierno, representantes de todos los partidos políticos intervienen y cuestionan a Sánchez sobre diversos temas.
Pablo Casado, presidente del Partido Popular, fue el primero en hacer alusión al caso boliviano. ¿Va a explicar lo que ha pasado en la embajada mexicana con el personal diplomático español en Bolivia, señor Sánchez?, le preguntó.
A su turno, el líder del partido de ultraderecha Vox, Santiago Abascal, manifestó: "Hemos visto a policías embozados que hacen visitas de cortesía a narcoterroristas aliados de Podemos y a los que, según el Gobierno de Bolivia, pretendían liberar de la embajada de México" y aseguró que descubrirán lo que estaban haciendo los agentes que, a decir de Abascal, cumplían órdenes de Sánchez.
Al momento de responder a cada intervención, en las que se abordaron varios otros temas, Sánchez evadió el caso vinculado a Bolivia.
IMPASSE DIPLOMÁTICO
El 27 de diciembre agentes españoles habrían intentado ingresar con los rostros cubiertos a la sede diplomática en la que están refugiados exfuncionarios del Gobierno de Evo Morales, al menos cuatro de ellos con orden de aprehensión.
El Gobierno boliviano sostiene que los agentes pretendían sacar de la residencia a Juan Ramón Quintana, exministro de la Presidencia y hombre fuerte de la anterior administración.
Este incidente ha derivado en la expulsión de dos representantes diplomáticos de España en Bolivia, a lo que la administración de Sánchez ha respondido echando a tres bolivianos que cumplían funciones en Madrid.
