Hace unos días la ministra de Medio Ambiente y Agua, María Elva Pinckert aclaró que el cuestionado proyecto hidroeléctrico Rositas no será ejecutado durante este Gobierno transitorio, sin embargo, aseguró que se trata de un "anhelo de todos los cruceños", con lo que nuevamente despertó las voces de rechazo, particularmente de comunidades que sienten los impactos de forma directa.
El domingo 29, representantes de poblaciones cruceñas, como Valle Grande, se manifestaron a través de una carta pública en rechazo rotundo a esta represa, por considerarla una "infraestructura de la muerte que enterraría a muchas comunidades indígenas y campesinas, y la expulsión de cientos de familias".
Este pronunciamiento se suma a varios como el que dieron a conocer los miembros del Área Natural de Manejo Integrado de Río Grande y Valles Cruceños (AMNI), tras difundirse imágenes de reuniones entre la ministra Pinckert con empresarios y autoridades departamentales para tratar la "situación actual" del plan de Rositas.
