El técnico Miguel Ángel Russo ha vuelto ayer, lunes, al banquillo del Boca Juniors, esta vez en sustitución de Gustavo Alfaro, y con la misión de volver a llevar al equipo a la conquista de la Copa Libertadores, como lo hizo hace 12 años.
"Ojalá me toque ganar la Copa y festejarla en La Bombonera, esto es lo que uno busca y lo que uno quiere", dijo Russo durante su presentación.
El entrenador argentino añadió que otra de sus metas es hacer que el equipo "juegue bien al fútbol" de nuevo, por contra de la era Alfaro, muy criticada por el estilo defensivo.
Russo dirigió a Boca en 2007, temporada que fue marcada por la conquista de la sexta Copa Libertadores.
La estrella de ese equipo fue Juan Román Riquelme, quien ahora hace parte de la nueva directiva presidida por Jorge Amor Ameal.
"El equipo que salió campeón en 2007 lo tengo en mis mejores recuerdos, más allá del momento brillante de Román, que creo que fue único y para mí inolvidable", matizó Russo.
