El Gobierno de Jeanine Áñez admitió ayer que la relación con su similar de Argentina, donde el expresidente Evo Morales constituyó su base de operaciones para la campaña electoral, “es delicada”. Anunció que presentará una queja ante la Organización de Naciones Unidas.
El anuncio lo hizo el ministro de la Presidencia, Yerko Nuñez en el que se refirió a la situación de las relaciones entre ambos países desde que Morales llegó a Buenos Aires, donde ahora tramita su refugio, al igual que el exvicepresidente Álvaro García y otros miembros de su administración.
"Lamentablemente hay una posición muy delicada con el hermano país de Argentina. Será la Cancillería la que tenga que hacer los acercamientos, porque no puede ser que se esté tratando de proteger a un ciudadano que nos ha llevado al fraude electoral, que ha causado sedición en el país", afirmó.
Ratificó la condena del Gobierno a los recurrentes pronunciamientos políticos de Morales, quien comenzó a trabajar como jefe de campaña de su partido y el fin de semana anunció un contacto permanente con la emisora cocalera Kawsachun Coca, que transmite al país desde la zona del trópico de Cochabamba.
