El Gobierno interino de Bolivia denunció ayer intentos para desestabilizarle desde el exterior, como el que a su juicio intenta el Ejecutivo saliente de Uruguay al cuestionar la democracia boliviana.
El ministro de la Presidencia, Yerko Núñez, se refirió al pedido del Gobierno saliente de Uruguay para aplicar mecanismos del Protocolo de Ushuaia sobre el compromiso democrático de los países que integran el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y los Estados asociados, Bolivia y Chile.
Núñez defendió ante los medios en La Paz que el Gobierno de Jeanine Áñez es plenamente constitucional y está reconocido por otros países y por organismos como la Unión Europea.
Áñez, que era senadora, asumió la Presidencia de forma transitoria el 12 de noviembre al activar el mecanismo sucesorio establecido en la Constitución.
El titular de Presidencia recalcó que el objetivo de su Gobierno es la convocatoria de nuevas elecciones, tras haberse anulado las del 20 de octubre, en las que había sido declarado vencedor Evo Morales entre denuncias de fraude desde la oposición.
