Un grupo de vecinas, acompañadas por algunos varones y provistas de banderas bolivianas, carteles así como de cacerolas, realizaron una protesta y toma pacífica de la oficina departamental de la Defensoría del Pueblo en Cochabamba. Sin embargo, la entidad defensorial consideró que fue una acción violenta.
Las manifestantes indicaron que así se cumplen las instrucciones de los Cabildos que resolvieron realizar plantones y tomas pacíficas simbólicas tanto en instituciones del Estado como de afines al Gobierno.
“Que nos defienda pues el defensor no lo hemos visto en las calles, en ninguna parte, defendiendo a los agredidos, estamos indefensos”, reclamaron las mujeres. Aclararon que se trata de un movimiento ciudadano en defensa de los valores democráticos.
