Tras los hechos de violencia que ya cobraron dos vidas, los obispos de la Iglesia católica en Bolivia condenaron la violencia y manifestaron que la única solución es el diálogo sincero, humilde y transparente. En ese sentido, consideraron que una auditoría electoral en condiciones adecuadas podría sentar las bases de un acuerdo y la pacificación.
“Pensamos que la única salida adecuada, coherente y democrática es el diálogo sincero, humilde y transparente. Un diálogo que debe basarse en la transparencia y en la verdad”, dice un comunicado de los obispos.
Un equipo de exportes de la Organización de Estados Americanos (OEA) realizará la auditoría, tras un acuerdo con el Gobierno. Será vinculante y contemplará varios aspectos del proceso electoral.
Para la Iglesia católica ese proceso debe tener en cuenta todas las etapas del proceso y no solo el recuento final de los votos.
De ser pactada, “reconocerá las observaciones y condiciones de todos los involucrados en el proceso”, y si es vinculante todos deben comprometerse a acatar los resultados y además “las acciones necesarias para restablecer la justicia, si se demuestra que fue vulnerada”.
AUDITORÍA ADECUADA
Los obispos señalaron que una auditoría en condiciones adecuadas implicaría que sea integral, pactada y vinculante. En ese entendido, planteó tres puntos:
1. Si la auditoria es integral, tendrá en cuenta todas las etapas del proceso electoral y no solamente el recuento final de los votos.
2. Si es pactada, reconocerá las observaciones y condiciones de todos los involucrados en el proceso.
3. Si es vinculante, todos se comprometen a acatar los resultados y, junto a ellos, las acciones necesarias para restablecer la justicia, si se demuestra que fue vulnerada.
