Los incendios se resisten en dar tregua al Departamento de Santa Cruz, ya que todavía persisten al menos 14 incendios en diferentes municipios cruceños. En la zona afectada persisten 300 personas que trabajan para controlar los fuegos que se reactivaron.
Enrique Bruno, director del COED, dijo que la lluvia controló muchos incendios; pero, resaltó que existen zonas donde la humedad no fue la necesaria para aplacar los fuegos, a esto le añadió los chaqueos que continúan dándose en ese Departamento.
“Estos fuegos no están con las intensidades anteriores por el aumento de humedad y por las lluvias esporádicas registradas en la superficie cruceña. Hay mucho combustible (troncos de gran tamaño) además se han registrados nuevos chaqueos en el Departamento y se han descontrolado porque todavía hay zonas que no terminaron de humedecerse y puede perderse el control de las quemas”, informó ayer Bruno.
Según el informe de la Gobernación, los incendios están distribuidos de la siguiente manera: seis en Concepción, uno en Cuatro Cañadas, uno en Pailón, uno en Postrervalle, tres en San Ignacio, uno en San Rafael, y uno en Vallegrande.
Por su lado, el Gobierno ya encara el plan post incendio con el perforando de pozos para garantizar la dotación de agua.
PROBLEMAS
Autoridades y especialistas afirman que, como consecuencia del fuego, surgen problemas ambientales como la sequía que inviabilizará la producción agropecuaria y generará pobreza. Además, avizoran conflictos sociales por tenencia de tierra entre originarios y las comunidades asentadas.
La directora del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca) regional Santa Cruz, Sheyla Martínez, considera que existen múltiples efectos de los incendios en la Chiquitania. Dijo que el fuego coadyuvó en la emisión de gases de invernadero, eliminó biomasa que cumplía una función ambiental e hídrica en la región y, además, eliminó una parte de la biodiversidad allí existente.
Afirmó que los mencionados aspectos generarán sequía y cambiarán la estructura física y la composición química del suelo, puesto, para ser apto para la agricultura, debe contar con materia orgánica, bacterias y microorganismos que fueron eliminados por el fuego. Mencionó que la producción agrícola y ganadera serán inviables con el paso del tiempo, y que esto aumentará la pobreza en la región.
