Pablo V., conductor del vehículo con el que arrastró por tres kilómetros a su perro en Cochabamba, se libró de ir a la cárcel con detención preventiva. Ayer el juzgado Cautelar No. 2 del Tribunal de Justicia determinó medidas sustitutivas, pese a la protesta de activistas.El caso cobró notoriedad por un video difundido en redes sociales donde se ve a Scolly, el can, atado a la parte trasera del automóvil y siendo arrastrado por el asfalto.
