A las 12:00 de ayer lunes venció el plazo otorgado por el cabildo cruceño para el desalojo de los asentamientos ilegales en la Chiquitania. La dirigencia de los interculturales o colonos advirtió que no abandonará esas tierras y que “si quieren enfrentamiento, lo van a tener”, en tanto que desde la dirigencia de los campesinos se respondió que se los sacará muertos de esas áreas que detentan.
El cívico Luis Fernando Camacho afirmó que ayer partió a la Chiquitania una comisión para verificar con las autoridades ediles del lugar los asentamientos legales e ilegales para cumplir con el mandato del cabildo donde -dijo- estuvieron más de 1.5 millones de personas.
"Vamos a proceder a desalojar a aquello que se ha dado de forma ilegal, vamos a proceder al desalojo con el pueblo. Le aseguro que aquí no se trata de balas, de machete ni palo, les aseguro que vamos a poder lograr el desalojo totalmente dentro del principio de la necesidad del pueblo y lo que quiere el pueblo cruceño, que es justamente llevar esa medida. No vamos a buscar ningún enfrentamiento", insistió.
El dirigente de la Confederación Sindical de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), Jacinto Herrera, y el dirigente de los interculturales Wilson Cáceres, coincidieron en rechazar el plazo otorgado por el cabildo cruceño donde acordaron desalojar los asentamientos ilegales si el INRA no lo hacía.
“Si quieren desalojar a los comunarios que viven en la zona van a tener que hacer miles de cajones porque muertos nos van a sacar. Los campesinos e indígenas vienen peleando por un pedazo de tierra, todos los bolivianos tienen derecha a tener un pedazo de tierra en cualquier rincón del país”, dijo.
