La Aduana Nacional de Bolivia (ANB) confirmó que, pasado el mediodía de ayer, se normalizaron sus servicios en el paso fronterizo de Pisiga donde una gresca con un grupo de contrabandistas que recibió apoyo de los comunarios de la zona obligó a un repliegue.
Horas antes, la presidenta de la ANB, Marlene Ardaya, explicó que la agresividad con la que reaccionaron los comunarios de Pisiga obligó a replegarse a la Aduana Nacional y también a los aduaneros chilenos.
"Se ha cerrado la frontera por temas de seguridad, personal de la Aduana boliviana se han replegado a las oficinas de la Administración Aduanera, como también Chile. No estamos operando en el lugar donde se hacen los despachos aduaneros", informó.
Para Ardaya, “todo este conflicto se está desatando en un medio absolutamente agreste y donde también se ve la implicancia de los pobladores”, razón por la cual anunció una querella penal “por obstrucción al trabajo de la administración aduanera”.
Un contrabandista herido y patrullas quemadas es el saldo que dejó el ataque a los militares del Comando Estratégico Operacional (CEO) que decomisaron 60 vehículos "chutos" y un camión con ropa usada, informó el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Gonzalo Rodríguez.
"Frente al comiso de 60 vehículos indocumentados y un camión con fardos de ropa usada en los últimos días, estos contrabandistas reaccionaron y atacaron el puesto de control, en la zona fronteriza de Pisiga", dijo a los periodistas.
