A través de su gerente de Regulación y Despacho, Luis Alberto Poma, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), negó una supuesta sobrevaluación de reservas hidrocarburíferas y afirmó que la certificación permitió trazar una ruta de exploración y explotación traducida en 15 contratos petroleros con una inversión de $us 6.900 millones.
"La certificación ha sido la fotografía de nuestras reservas: YPFB desarrolla una hoja de ruta de la exploración, en los últimos cuatro a cinco años se firmaron más de 15 contratos de exploración y explotación y están asociados a una inversión de $us 6.900 millones de inversión para reponer e incrementar reservas", señaló.
Poma, a nombre de YPFB, respaldó el trabajo de la canadiense Sproule que certificó al 31 de diciembre de 2017, reservas hidrocarburíferas de 10.7 trillones de pies cúbicos (TCF).
El funcionario destacó que Sproule cuenta con más de 65 años de experiencia en certificaciones de reservas, caracterización de yacimientos, asesoría estratégica y gestión de activos energéticos realizados en más de 50 países.
Sin embargo, no quiso hacer referencia a un posible proceso en contra del legislador de oposición que descalificó el informe de certificación, tal como deslizó la posición de la canadiense en un comunicado.
